Son organizaciones creadas para administrar los recursos asignados a los corregimientos según la legislación panameña.
La transparencia es clave para fomentar la confianza de la ciudadanía en la gestión pública y asegurar que los recursos se utilicen de manera adecuada.
Los ciudadanos pueden participar a través de reuniones comunitarias y mecanismos de consulta pública.
Las juntas comunales son reguladas por la Ley 105 y la Ley 37.
Deben presentar informes de sus actividades, uso de recursos y resultados obtenidos.
A través de auditorías externas y la publicación de informes accesibles al público.